• Sergio Viniegra

No seas optimista

La semana pasada que andaba de curioso por Linkedin me encontré un post en video de Graeme Newell el cual me gusto mucho por que de una forma simple y visual deja claro cómo cuando estamos en el proceso de emprender, de echar a andar un nuevo proyecto/propuesta de negocio nuestra propia naturaleza humana nos traiciona contaminando nuestra toma de decisiones. En este video Graeme expone "La Falacia de la Planificación" a la que define como la tendencia constante de nuestro cerebro a subestimar el tiempo, los riesgos, dinero y otros recursos que implica poner en marcha una nueva propuesta/proyecto de negocio/mejora; es decir, a no dar la importancia suficiente a tener claro el impacto negativo que tendrá implementar la propuesta hablando de recursos y lo cual atribuye a que por naturaleza humana al comenzar o emprender algo buscamos ser positivos, planteamos expectativas positivas buscando nuestro propio bien, tendemos a recordar lo bueno y olvidar lo malo, nuestro optimismo busca hacernos sentir mejor, lo que a su vez lleva a contaminar nuestra toma de decisiones. Ese optimismo lleva a pensar que todo será bueno y si se presenta algo malo "lo resolveremos", tratamos de hacernos un "lavado de cerebro" pensando que al final todo saldrá bien, "nos haremos cargo de esos problemas cuando y si suceden", al final es muy probable que esta actitud nos lleve a pagar las consecuencias ya que no dedicamos el tiempo y análisis suficiente a identificar, cuantificar y planificar lo malo que va o suceder y/o que puede suceder.

Este planteamiento complementa muy bien el tema del Business Case y es por eso que decidí presentarlo en este post, ya que una parte central del enfoque del Business Case es identificar y cuantificar de una forma ordenada y concreta lo malo y los riesgos de implementar la propuesta de negocios/mejora analizada, lo que como ya he comentado en post anteriores permite una mejor toma de decisiones, es más, la técnica del Business Case nos obliga a identificarlos. Al analizar una propuesta se debe conformar esa famosa Balanza de Toma de Decisiones, en un lado colocar lo bueno, en el otro lo malo + los riesgos y una vez esto, tener un contexto completo sobre el impacto posible que pudiese llegar a generar el implementar la propuesta y más importante aún, contar con los elementos para tomar una buena decisión, es decir si vale la pena o no ponerla en marcha.

Desde el planteamiento de Graeme cuando se evalúa una propuesta/proyecto, tendemos a ignorar las influencias exteriores que inevitablemente van a impactar negativamente, la gente se enferma, el jefe sale de la empresa, los suministros clave se retrasan, por señalar algunos, aclara que el hecho de identificar y planificar todo lo malo que pudiera llegar a pasar le puede llegar a quitar lo divertido, atractivo y por eso tendemos a subestimarlo a no darle la importancia, el tiempo y análisis necesario. En su post expone cuatro puntos para eliminar la Falacia de la Planificación:

  1. mira hacia atrás, no hacia adelante,

  2. estudia los fracasos, aprende de ellos,

  3. identifica todo aquello que pudiera salir mal y ,

  4. establece un plan de acción para todo aquello que pudiera salir mal

Mirar hacia atrás nos permite identificar todo aquello que sucedió y por ende puede volver a suceder, es "Real" y por lo tanto también nos puede suceder en nuestros nuevo emprendimiento. Una vez que estás consiente de lo que es factible que suceda y afecte negativamente la propuesta, su impacto será menor si cuentas con un plan contingente en caso de que se haga presente para lo cual es importante analizar qué pasó anteriormente, cómo afectó, qué se hizo al respecto, entre otros.

Cuando analices una propuesta de negocio y/o de mejora deja a un lado el optimismo, lo cual aclaro no quiere decir que no vaya a generar muchos beneficios para ti implementarla, lo que sugiero es que tengas claro que estás en la etapa de análisis en la cual debes ser completamente imparcial, aplicar lo que yo le llamo el enfoque del "abogado del diablo", esto es, tener identificado qué puede salir mal en mi propuesta, busca desestimarla, encuentra todo lo malo y si una vez esto identificas que puedes sortearlo, cuando estés aplicando tu propuesta y se haga presente algún aspecto negativo previamente identificado, lo sortearás sin ningún problema dado que cuentas con un plan o idea previa de acción que te permitirá actuar de manera más rápida y precisa.

Al final como casi siempre señalo, lo que se requiere y se busca es tomar buenas decisiones.


Photo by Nathan Dumlao on Unsplash


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